Las diferentes formas de conservación

A pesar de que el establecimiento de unidades de conservación es la estrategia de  protección de la biodiversidad  más utilizada en el mundo, ella no es la única y sólo puede tener éxito si es acompañada por otras estrategias de conservación. La Convención sobre Diversidad Biológica consolidó en tres grandes grupos las diferentes formas posibles de conservación: la clásica, con el establecimiento de áreas con restricción de acceso y de uso, la de uso sustentable y la que contempla la repartición de beneficios generados por el uso de la biodiversidad.

En la conservación clásica, encontramos además de la creación de áreas protegidas, estrategias ligadas a la protección y a la recuperación de especies, que pueden ser tanto in situ, en el propio lugar donde viven, como ex situ, o sea, en otros lugares que no son de su ocurrencia natural, como zoológicos, jardines botánicos o, incluso, laboratorios. Debemos recordar que con el desarrollo de la biotecnología, las posibilidades de conservación de una especie crecieron bastante. Actualmente, el almacenamiento del genoma de un individuo para su posterior clonación, es considerado por muchos, como una posibilidad, alternativa que hasta hace algunos años era viable solamente en narraciones de ficción.

Após a eclosão dos ovos, os filhotes dirigem-se para o mar aberto, aonde vivem os primeiros anos de vida. Nessa fase da vida ocorrem os índices de mortalidade mais altos. Na foto, o entardecer em Pirambu (SE).  / Projeto TAMAR

En general, iniciativas de protección de especies in situ, acaban colaborando para la conservación del ecosistema donde la especie habita, pues buena parte de las amenazas a la integridad de la especie provienen de la destrucción de su hábitat. Un buen ejemplo es el proyecto de recuperación de las poblaciones del mico-león-dorado (Leontophitecus rosália), realizado en la Mata Atlántica.

 Combinando estrategias de protección a la especie – como estudios y acciones en pro de su reproducción, parcialmente en cautiverio – y su reintroducción bajo estrategias de protección y recuperación de los ambientes donde el mico vivía originalmente, fue posible volver a tener la presencia del mico en la naturaleza. Lea más sobre esta experiencia en la página web de la Asociación Mico León Dorado.

Alter do Chão (PA)  / Araquém Alcântara - www.terrabrasilimagens.com.br

El segundo grupo, el uso sustentable de la biodiversidad, trata mayoritariamente de alternativas que implican compartir y una eventual negociación sobre el uso de la tierra y de los atributos que la forman, popularmente denominados recursos naturales. Por ejemplo, la zonificación económico-ecológica está en este grupo. Los diversos sectores deben entrar en acuerdo sobre cómo serán utilizados los recursos naturales en las distintas partes del territorio en cuestión.

Otro tipo de estrategia de ese grupo son las iniciativas dirigidas a la conservación de servicios ambientales, como la polinización, la fertilidad de los suelos, la calidad del agua y el control de las plagas y enfermedades. La cuestión de la polinización es un buen ejemplo: hay varias iniciativas globales y nacionales con miras a garantizar los servicios de polinización.

La repartición de los beneficios derivados de la biodiversidad – el tercer grupo – es el más complejo. Se trata de la idea de que en caso el uso de la biodiversidad genere algún beneficio, éste debe ser repartido con el país o con el área de donde procede ese componente de biodiversidad. Es el caso clásico, por ejemplo, de remedios desarrollados a partir de  principios activos presentes en plantas, animales o micro-organismos.  Según la Convención, los beneficios que resulten de ese uso, tales como lucros por la venta del medicamento, deberían ser compartidos en forma justa y equitativa con los poseedores del recurso.

PARNA Grande Sertão Veredas (MG/SC) - Buritizeiros (Mauritia vinifera), palmeira do buriti. Ocorre preferencialmente em áreas alagadas ou brejosas, como beira de rios, igapós e igarapés. Praticamente todas as partes da palmeira tem usos próprios: óleo, fruto, madeira e folhas; muito utilizada pelas comunidades. 20090906  / Silvia Futada

A pesar de que la idea es interesante, hay pocos mecanismos que permitan efectivamente rastrear el acceso y el uso de los recursos de la biodiversidad, sobre todo con los avances de la biotecnología y de la genética. El resultado es que hasta hoy no se consiguió implementar ese tipo de estrategia. Vinculado a tal tema está, además, la cuestión del conocimiento tradicional asociado a la biodiversidad.

Si, por un lado, la Convención legitimó a las comunidades locales y los pueblos indígenas como fundamentales para la protección y el conocimiento de la biodiversidad, por otro creó una expectativa de repartición de los beneficios derivados del uso de la biodiversidad.

Al final ¿cuál es el problema?

Tanto el uso de los componentes de la biodiversidad para fines terapéuticos directos, cuanto el desenvolvimiento de la biotecnología, han sido positivos para la mejora de la salud y de la calidad de vida de parte de la población humana. Infelizmente, existen problemas de diversa naturaleza:

  • Nuevas tecnologías, propiedad intelectual y exclusión: la mayor parte de esas nuevas tecnologías es desenvuelta por grandes empresas que poseen, por encima de todo, intereses económicos. Las investigaciones biotecnológicas realizadas en las universidades e institutos científicos son hechas, muchas veces, en asociación con empresas que apuntan a la comercialización de sus productos. El resultado es la producción de medicamentos o tratamientos caros e inaccesibles para una buena parte de la población humana.
  • Prioridades de investigación, intereses económicos y, más una vez, exclusión: otra faceta de esa misma cuestión es que la decisión sobre qué investigar no siempre toma en cuenta el interés – ni el bienestar – de la mayor parte de la población humana, sino solamente rendimientos económicos. El resultado es que tratamientos caros para enfermedades raras o técnicas dedicadas a la agricultura empresarial son desarrollados en detrimento de investigaciones sobre enfermedades que afectan a una parte enorme de la población pobre del mundo, tales como la malaria, o de técnicas aplicables por pequeños agricultores sin muchos recursos.
  • Acceso a los componentes de la biodiversidad:  ¿cómo es posible llegar a la conclusión de que una planta, animal o microorganismo sirve para determinada finalidad? Es necesario recolectar el organismo y hacer análisis que van desde la identificación de sustancias o procesos de interés hasta pruebas prácticas. Éstos pueden ser con animales o personas, cuando se tata de medicamentos o tratamientos, o pruebas de campo, cuando se trata de técnicas ligadas a la agricultura, por ejemplo. En la fase de análisis y de pruebas, pueden ser planteadas muchas cuestiones dignas de ser debatidas, mas aquí nos interesa la fase de la recolección. ¿Dónde es recolectado el componente de la biodiversidad? ¿son tierras privadas o públicas? La investigación ¿será hecha en el mismo país de la colecta o no? ¿Y la comercialización? ¿estará a cargo de empresas nacionales o extranjeras?
  • Conocimiento tradicional o uso de la biodiversidad: parte de las recolecciones realizadas por investigadores y empresas apuntan a un determinado componente de biodiversidad, cuyo potencial terapéutico o económico ya fue conocido. Ese conocimiento viene, en general, de usos tradicionales que pueblos indígenas y comunidades locales hacen de plantas, animales y microorganismos. Cuando eso acontece, muchas cuestiones pueden ser planteadas, como por ejemplo: los poseedores originales del conocimiento ¿deben ser consultados? ¿hay necesidad de concordancia explícita? Y los beneficios derivados de la explotación del conocimiento ¿deben ser, de alguna forma, compartidos con los poseedores originales?

 

Aparte de esos grupos de estrategias directas de conservación, hay además una serie de iniciativas que apoyan en el mantenimiento de la biodiversidad, tales como incentivos fiscales económicos, educación y concientización, transferencia de tecnología y producción y ampliación de conocimientos.

 

Más información

Secretariado de la Convención sobre Diversidad Biológica. 2010. Panorama de la Biodiversidad Global 3. Brasília: Ministerio del Medio Ambiente/Secretaria de Biodiversidad y Florestas, pág. 94.