Testimonio: acuerdo de compromiso en la REBIO

Autoria: 
Patricia Ribeiro Salgado Pinha (Jefa del Lago Rebio Piratuba / ICMBio)

La Reserva Biológica (Rebio) del lago Piratuba está situada en el extremo oriental del Estado de Amapá, abarcando parte de los municipios de Tartarugalzinho y Amapá, en la región del curso bajo de los ríos Araguari y Cabo Norte. La unidad fue creada mediante Decreto Federal Nº 84.914 del 16/07/1980 y sus límites fueron alterados por el Decreto Federal Nº 89.932 del 07/10/1984. Es administrada por el Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad (ICMBio), agencia federal vinculada al Ministerio del Medio Ambiente, responsable desde el 2007 de la gestión de unidades de conservación federales en virtud de la división del Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales (Ibama).

REBIO do Lago Piratuba (AP) 2000  / ROBERTO LINSKER/www.terravirgem.com.br

Antes de la creación de la unidad, ya había habitantes en esta región y muchas familias aún viven en la reserva, incluso después de casi treinta años de su creación. Los ocupantes habitan comunidades, alojamientos estacionales y haciendas.

Las comunidades se dedican a la ganadería extensiva de búfalo, la agricultura familiar y la pesca. Los hacendados, a su vez, se dedican exclusivamente a la crianza extensiva de búfalos y poseen la mayor parte de la manada de búfalos existente en el área de la unidad. Los alojamientos estacionales aparecen en la forma de factorías1 de los habitantes de la Vila do Sucuriju, situada en el límite nororiental de la unidad, cuya única actividad económica productiva es la pesca.

Las comunidades establecidas y la Vila do Sucuriju muestran una fuerte identificación cultural con la región, habiendo cambiado sus vidas en función de las restricciones de uso impuestas por la unidad. Los grandes terratenientes, por su parte, a pesar de tener lazos con la región, no podrían ser considerados tradicionales. Por lo general, viven en Belén o Macapá y las zonas de la reserva no representan su fuente principal de ingresos, solventándose por medio de otras actividades en la ciudad, en especial el comercio.

Implicaciones de la creación de la Reserva Biológica del Lago Piratuba

Al crearse la Rebio del lago Piratuba, la situación más delicada se presentó con los residentes de la Vila do Sucuriju, pues los lagos utilizados por los pescadores se convirtieron en parte de la unidad, a pesar de que el pueblo se encuentra fuera de sus límites. En su momento (todavía durante el régimen militar), no hubo ningún tipo de consulta ni de participación en la delimitación, como tampoco las hubo en la creación de la reserva. Los pescadores tradicionales del Sucuriju (que ya utilizaban los lagos desde antes del siglo XX) asumieron una condición de "ilegalidad", debido a la necesidad de supervivencia. Así, a pesar de la creación de la unidad, la pesca en la región de los lagos se mantuvo, continuando hasta hoy en día de manera bastante tradicional, utilizando canoas a remo y arpón en la captura del pirarucú. Los lagos son muy especiales para la gente de Sucuriju porque representan la dimensión ancestral del pueblo, ya que las viviendas permanentes comenzaron allí; son muy apreciados por su belleza natural, su abundante agua dulce1 y por haber proporcionado siempre sustento para las familias de la zona.

El caso de la Rebio del lago Piratuba ilustra de manera muy apropiada el análisis de Monjeau (2007)3 sobre los principales factores sociales y naturales que influyen en la conservación de la fauna silvestre. En su estudio, la mayoría de los problemas a escala local ocurre cuando los procesos de creación de unidades de conservación ignoran el contexto social y, en muchos casos, llegan a usurpar las tierras de los pueblos pioneros.

Desde la creación de la reserva hasta el año 2001, la relación de la comunidad del Sucuriju con el órgano administrador de la unidad (el IBDF - Instituto Brasileño de Desarrollo Forestal y luego con el Ibama) siempre ha sido represiva. Sólo eran realizadas esporádicas acciones de fiscalización, que incluían la destrucción y quema de las factorías. Con las demás comunidades y con los hacendados, en cambio, la relación fue siempre más tolerante, porque se creía que los ocupantes debían ser indemnizados.

Elaboración de un documento de compromiso

Desde el 2002, no obstante, comenzó una estrategia para resolver este conflicto a través del proyecto "Gestión Participativa: Una alternativa para el desarrollo ecológico de la Rebio del Lago Piratuba/ Amapá", financiado por el Fondo Nacional del Medio Ambiente (FNMA). Como uno de los resultados de este trabajo, en el 2005 comenzó el proceso de elaboración de un documento de compromiso2 para regular el uso de los lagos por los pescadores de la Vila do Sucuriju, el que fue firmado en noviembre del 2006.

REBIO Piratuba / AP - Assinatura TC Sucuriju: Cerminônia de assinatuara do termo de compromisso com a comunidade do Sucuriju (30/11/2006). 2006  / Patrícia Pinha/ICMBio

Dada la experiencia positiva, en el 2007 se desarrolló un proyecto específico para la construcción de otros compromisos con las demás comunidades y hacendados. En este caso, las comunidades residentes y los hacendados fueron tratados por separado por constituir grupos sociales distintos. Según la legislación actual, los acuerdos de compromiso sólo deben ser establecidos con las poblaciones tradicionales residentes. Por lo tanto, se optó por formular un término de compromiso con las comunidades y un acuerdo de ajustamiento de conducta con los hacendados.

El trabajo de construcción de estos acuerdos ha sido financiado por el Programa ARPA  (Áreas Protegidas de la Amazonía), que es un programa del gobierno federal brasileño para consolidar 60 millones de hectáreas de unidades de conservación en la Amazonía hasta el año 2016.

La experiencia de elaboración de documentos de compromiso

La construcción del documento de compromiso con la comunidad Sucuriju hizo posible compatibilizar la actividad pesquera en los lagos con los objetivos de creación de la unidad a través de la regulación del acceso a esta región, la identificación y registro de los pescadores, y la definición de los pertrechos de pesca, la cantidad y el tamaño mínimo del pescado, los períodos y los locales de pesca, así como el establecimiento de multas y sanciones por el incumplimiento de las normas y la realización de reuniones de evaluación cada seis meses sobre el cumplimiento de las cláusulas acordados.

Según Sautchuk (2007), el establecimiento de este término de compromiso fue posible por una situación específica en el marco del control del territorio y de las diferentes concepciones del ambiente de los lagos y no por convencimiento de las partes. Por un lado, los pescadores de Sucuriju se dieron cuenta de la posibilidad de garantizar para sí el uso exclusivo de los lagos y de resolver la incomodidad causada por el uso de la red para la pesca del pirarucú. Por otra parte, el equipo gestor de la unidad veía la compatibilidad del uso de los recursos naturales de los lagos y la supervivencia de la comunidad Sucuriju, con la conservación de la reserva. Para los pescadores, la red espantaba a los peces porque delataba al pescador, impedía la relación directa del pescador con el pirarucú y funcionaba como un instrumento de competencia entre ellos. Para el equipo de gestión, la red provocaba serios daños a las poblaciones de peces, impidiendo caracterizar esta actividad como de bajo impacto.

De cualquier manera, el proceso de elaboración del término de compromiso para regular la pesca en los lagos de la Rebio del Lago Piratuba hizo que los pescadores (por la primera vez) se sintieran valorados y empiecen a confiar en el equipo gestor de la unidad, lo que permitió una aproximación extremadamente positiva que todavía no había sido posible desde la creación de la reserva.

La firma del documento de compromiso (el primero en una unidad de conservación federal) fue un importante avance en la gestión de la reserva, que además contribuyó a la transformación de un grave conflicto en una oportunidad para la conservación de la naturaleza. Su oficialización significó el reconocimiento de los derechos históricos y culturales de la comunidad del Sucuriju y permitió que los residentes se convirtiesen en aliados importantes de la gestión, no obstante tratarse de una unidad de conservación de utilización extremadamente restringido.

REBIO Piratuba / AP - Reunião TC Tabaco 2: Diagnóstico das atividades produtivas realizadas pela comunidade do Tabaco, localizada no interior da Rebio do Lago Piratuba (2007). 2006  / Patrícia Pinha/ICMBio

La elaboración del acuerdo de compromiso con las comunidades residentes se perfiló, además, como una excelente oportunidad para la reducción de conflictos de uso e impactos ambientales en la unidad, aparte de permitir una mayor participación en la gestión de la reserva. Fueron establecidas normas para la crianza de búfalo (que es la actividad más impactante), el cultivo de rozas, la crianza de pequeños animales, la pesca artesanal, la eliminación adecuada de la basura, el tratamiento de aguas residuales domésticas, la realización o ampliación de mejoras y el registro de las reservas legales.

A pesar de que el esfuerzo fue el mismo en relación a las comunidades y los agricultores, sólo el proyecto del término de compromiso con las comunidades fue finalizado y evaluado por la Junta Consultiva así como por la Procuraduría Federal Especializada conjuntamente con el ICMBio, restando sólo la realización de la ceremonia de firma.

La elaboración del término de ajuste de conducta con los hacendados es aún objeto de debate. Era previsible que la negociación con los hacendados sería más lenta y difícil. Sin embargo, no se esperaba que los procesos (que se iniciaron al mismo tiempo) necesitasen de períodos de tiempo tan distintos. Lo cual quiere decir que el esfuerzo previsto para los hacendados no era suficiente y que, en el menor tiempo posible, las negociaciones deben ser finalizadas para que las normas y las reglas también sean pactadas con los agentes que más contribuyen a la degradación de la unidad, a fin de evitar favorecer a un grupo sobre otro.

 

Referencias

  1. MONJEAU, A. "Conservación de la biodiversidad, áreas protegidas y gente: escalas diferentes, problemas diferentes". 2007. In: Nunes, M. de L.; Takahashi, L. Y.; Theulen, V. (orgs.). Unidades de Conservação: Atualidades e tendências 2007. Curitiba: Fundação O Boticário de Proteção à Natureza. p. 77-91.  
  2. SAUTCHUK, C. E. 2006. Esse rio abriu da noite pro dia: A Vila do Sucuriju, Comunidade Pesqueira do Litoral do Amapá. ACT Brasil Ediciones. 1ª ed. Brasília. 50p.
  3. SAUTCHUK, C. E. 2007. O arpão e o anzol: técnica e pessoa no estuário do Amazonas (Vila do Sucuriju, Amapá). Tesis de doctortado. Universidad de Brasilia. Brasilia. 401 págs.